El color es el gran protagonista en este magnífico juego de Crayola, muy recomendable para desarrollar la creatividad en los peques en edades comprendidas entre los 3 y 6 años.
Este juego permite crear no solo rotuladores con colores únicos sino también sus propios borradores y papel, todo ello personalizable. Se pueden crear hasta 16 nuevos marcadores. Además de los 3 colores primarios, el juego contiene un bote de tinta blanca para crear tonos pastel.



